En 2018, una investigadora de Cracovia que ayudaba a una pariente lejana de Brasil a encontrar antepasados polacos se topó con un problema engañosamente sencillo: la familia recordaba el nombre de su pueblo de origen —Żuromin— y un apellido. Pero al abrir el archivo estatal polaco, resultó que los registros parroquiales de ese pueblo para el período en cuestión no se conservaban en Polonia en absoluto, sino en los fondos de un consistorio que, tras la reforma administrativa del siglo XIX, pertenecía a la gobernación de Płock del Imperio ruso, y la propia inscripción estaba redactada en ruso, aunque la parroquia seguía siendo católica. La genealogía polaca casi siempre empieza con un dato que sorprende a los principiantes: entre 1795 y 1918, Polonia no existió como Estado en el mapa, y eso condiciona literalmente todo en la investigación de archivo.
Como resultado de las tres particiones de la Mancomunidad polaco-lituana, llevadas a cabo por Rusia, Austria y Prusia en 1772, 1793 y 1795, las tierras polacas quedaron completamente absorbidas por tres imperios y permanecieron divididas hasta la recuperación de la independencia en 1918. La parte rusa (el 'País del Vístula', reorganizado más tarde en diez gobernaciones) se administraba según la legislación rusa y con el tiempo pasó a un registro en ruso; la parte austriaca ('Galitzia') se administraba desde Viena y conservaba un régimen más liberal de autogobierno local; la parte prusiana estaba sujeta al orden administrativo alemán y al alemán como lengua de registro. Como los tres imperios llevaban su documentación según reglas distintas y en idiomas distintos, encontrar un registro sobre un antepasado significa, sobre todo, determinar en cuál de las tres zonas vivía la familia en el período correspondiente, una zona que puede no coincidir con las fronteras actuales de Polonia.
La principal herramienta de orientación dentro de los fondos archivísticos polacos es la base de datos PRADZIAD, mantenida por los Archivos Estatales de Polonia: no contiene los registros en sí, pero indica con precisión qué libros parroquiales de qué parroquia y para qué período se han conservado y en qué archivo se encuentran. Con el número de fondo y el nombre del archivo obtenidos de PRADZIAD, se pasa al portal Szukajwarchiwach.gov.pl, donde una parte considerable de los fondos ya está digitalizada y puede consultarse sin registrarse. El Archivo de Actas Antiguas (AGAD), en Varsovia, que conserva documentos de la época anterior a las reformas del siglo XIX y materiales sobre los territorios de las zonas rusa y, en parte, austriaca, sigue siendo una institución aparte, y parte de sus fondos no están descritos en PRADZIAD en absoluto; para documentos anteriores al siglo XIX conviene dirigirse directamente allí.
La inmensa mayoría de los polacos étnicos eran católicos, y los libros parroquiales se llevaron en latín hasta mediados del siglo XIX, y después, según la zona, en ruso, alemán o polaco. Las parroquias orientales, especialmente en lo que hoy es el oeste de Ucrania y Bielorrusia, podían ser grecocatólicas (uniatas) u ortodoxas, en cuyo caso los registros se conservan en los fondos del consistorio correspondiente y no de la diócesis católica. La población judía, que constituía una proporción considerable de los habitantes de la Polonia de preguerra, era registrada por separado por los rabinos, en asientos que, a partir de 1826 en la zona rusa, se duplicaban en registros civiles; estos libros están hoy reunidos en el índice especializado Jewish Records Indexing-Poland (JRI-Poland), independiente de los inventarios archivísticos polacos generales.
El nombre de una misma persona podía registrarse de forma distinta según la zona y el idioma del registro: Stanisław se convertía en Stanislaus en los documentos alemanes, y en Станислав en los rusos, mientras que los apellidos femeninos, en la tradición polaca, recibían a menudo una terminación especial (Kowalska, hija o esposa de Kowalski), fácil de confundir con un apellido distinto si no se conoce esta regla gramatical.
Hasta comienzos del siglo XIX, el registro de nacimientos, matrimonios y defunciones en las tierras polacas estuvo a cargo exclusivamente de las iglesias: cada confesión tenía sus propios libros, y el Estado no intervenía en ellos. La situación cambió en 1808, cuando en el efímero Ducado de Varsovia, creado por Napoleón a partir de una parte de las tierras polacas, se introdujo el Código Civil francés, que obligó al clero a llevar los libros parroquiales según un modelo laico único, establecido por el Estado y no por la tradición eclesiástica. Este formato —con secciones separadas para nacimientos, matrimonios y defunciones y columnas estandarizadas— sobrevivió al propio ducado y se mantuvo, con modificaciones, en las tres zonas de partición durante todo el siglo XIX, razón por la cual un registro de 1820 de la zona rusa, austriaca o prusiana es estructuralmente mucho más parecido de lo que cabría esperar de tres imperios distintos.
Recorrer página por página los libros parroquiales escaneados solo se justifica cuando ya se conoce la fecha exacta de un suceso. Para todos los demás casos existe Geneteka (geneteka.genealodzy.pl), una base de datos gratuita que la Sociedad Genealógica Polaca mantiene desde 2011, construida por voluntarios que indexan nombres, fechas y lugares de los libros parroquiales por parroquias. La base cubre millones de registros de las tres zonas históricas y permite buscar por apellido y región sin necesidad de conocer el fondo archivístico concreto; solo después de localizar el asiento en el índice se pasa a consultar el propio escaneo a través de Szukajwarchiwach o del sitio del archivo correspondiente. Para la mayoría de los investigadores principiantes, Geneteka, y no los inventarios de archivo, debería ser el primer paso de la búsqueda.
Hasta finales del siglo XVIII, buena parte de la población rural de las tierras polacas no tenía apellido en absoluto: a una persona se la llamaba por su nombre y patronímico, a veces con un apodo según su oficio o lugar de residencia, que podía cambiar de una generación a otra. La fijación de los apellidos como elemento jurídico obligatorio se produjo en momentos distintos según la zona: en la Galitzia austriaca, por un decreto de 1787; en la zona prusiana, algo antes; en la zona rusa, el proceso se prolongó durante todo el siglo XIX y concluyó más tarde que en las demás. Para la población judía del Imperio ruso, los apellidos se hicieron obligatorios solo por decretos de 1821-1826, y en este caso el apellido a menudo derivaba del nombre del shtetl de origen, del oficio del cabeza de familia, o simplemente lo asignaba el funcionario en el momento del registro, lo que explica que dos familias judías sin relación de parentesco real, procedentes del mismo shtetl, pudieran acabar con el mismo apellido.
Para la Gran Polonia —la región histórica centrada en Poznań, que pertenecía a la zona de partición prusiana— existe un proyecto específico que ilustra hasta qué punto puede ser eficaz el trabajo de voluntarios entusiastas: el Poznań Project indexa los registros de matrimonio de 1800 a 1899 de toda la región y ofrece una búsqueda gratuita por los apellidos de ambos contrayentes. El proyecto, iniciado en la década de 1990 por comunidades genealógicas alemanas y polacas, cubre hoy prácticamente todas las parroquias de la región y a menudo permite encontrar un registro más rápido que a través de portales generales como Geneteka, precisamente porque se centra en una sola región y un solo tipo de documento.
Los territorios orientales de la Polonia de preguerra —los llamados Kresy, que abarcaban buena parte de lo que hoy son el oeste de Ucrania, Bielorrusia y Lituania— formaron parte del Estado polaco hasta 1939, y después fueron incorporados a la URSS tras la Segunda Guerra Mundial. Para los descendientes de personas originarias de estas tierras, esto significa que el pueblo de origen se encuentra hoy físicamente fuera de Polonia: los registros pueden conservarse en un archivo estatal ucraniano, bielorruso o lituano y no en uno polaco, aunque la parroquia fuera católica y llevara sus libros en polaco. Esta es una de las fuentes de confusión más frecuentes al comenzar una búsqueda: el entusiasta pasa meses enviando solicitudes a archivos polacos antes de comprender que el fondo que necesita está en el archivo regional de Leópolis o de Grodno.
Región de origen
Dónde buscar
Particularidad
Antigua zona rusa (Polonia central)
PRADZIAD, Szukajwarchiwach, AGAD
Los registros pueden estar en ruso después de la década de 1860
Antigua zona austriaca (Galitzia)
Archivos de Cracovia, Archivo Municipal de Leópolis
Parte de los fondos se encuentra físicamente en Ucrania
Antigua zona prusiana (Gran Polonia, Pomerania)
Archivos de Poznań, Archion.de (fondos alemanes)
La documentación se llevaba en alemán
Registros judíos de todas las zonas
JRI-Poland
Un índice especializado independiente, ajeno a los inventarios archivísticos generales
Kresy (territorios orientales antes de 1939)
Archivos estatales de Ucrania, Bielorrusia y Lituania
El archivo se encuentra físicamente fuera de Polonia
La investigación genealógica polaca resulta compleja precisamente porque el país, dentro de sus fronteras actuales, es un fenómeno relativamente reciente, y el sistema de archivos de los últimos dos siglos fue construido por tres imperios distintos que nunca coordinaron entre sí sus reglas de registro. Pero es justamente por eso que un conocimiento sistemático de las zonas de partición y de las bases de datos especializadas convierte la búsqueda, de un vagar entre archivos, en un itinerario coherente.
Particiones de la Mancomunidad polaco-lituana (zabory) — las tres particiones de las tierras polacas entre Rusia, Austria y Prusia en 1772, 1793 y 1795.
PRADZIAD — una base de datos mantenida por los Archivos Estatales de Polonia que indica qué libros parroquiales se han conservado y en qué archivo se encuentran.
Szukajwarchiwach.gov.pl — el portal de los archivos estatales polacos, con fondos digitalizados en acceso abierto.
AGAD — el Archivo de Actas Antiguas de Varsovia, que conserva documentos de la época anterior a las reformas del siglo XIX.
Geneteka — una base de datos gratuita de asientos parroquiales indexados, mantenida por la Sociedad Genealógica Polaca desde 2011.
El Código Napoleónico — el Código Civil francés, introducido en 1808 en el Ducado de Varsovia, que estableció un formato laico único para los libros parroquiales.
El Poznań Project — un proyecto de voluntarios que indexa los registros de matrimonio de 1800 a 1899 en la Gran Polonia (la antigua zona de partición prusiana).
Kresy — los territorios orientales de la Polonia de preguerra, incorporados a la URSS tras la Segunda Guerra Mundial y pertenecientes hoy a Ucrania, Bielorrusia y Lituania.
JRI-Poland (Jewish Records Indexing-Poland) — un índice especializado de registros civiles judíos del territorio de la Polonia de preguerra.