Las clínicas ofrecen decenas de procedimientos adicionales a la FIV estándar. Algunos son un avance real. Otros son experimentos costosos. Aquí explicamos cómo diferenciarlos.
En 2023, la British Fertility Society publicó una guía sobre procedimientos adicionales en FIV. El documento contenía una conclusión incómoda: la mayoría de los complementos ampliamente ofrecidos no tienen una base de evidencia suficiente para su uso rutinario. Para los pacientes que pagan cada ciclo de FIV de su bolsillo, esto es fundamental entenderlo.
El ERA (Endometrial Receptivity Analysis) analiza la expresión génica de una biopsia endometrial para identificar la 'ventana de implantación' personalizada. El gran ensayo aleatorizado STAR (2021), con casi novecientas pacientes, no mostró mejora estadísticamente significativa en los resultados de FIV con ERA frente al protocolo estándar. Consenso actual: no recomendado de forma rutinaria. Coste: 500–1.500 euros por test.
El PRP (plasma rico en plaquetas) se usa para el endometrio delgado o los ovarios con baja reserva. La mayoría de estudios sobre PRP endometrial son pequeños, sin grandes ensayos aleatorizados. El PRP ovárico sigue siendo experimental, sin eficacia probada.
El síndrome antifosfolípido es una causa real de pérdidas gestacionales, y el tratamiento con heparina y aspirina tiene base de evidencia — esto es un hecho establecido. Para lo demás: las infusiones de Intralipid no mostraron beneficio convincente. El G-CSF — datos contradictorios. El análisis de células NK en sangre tiene correlación cuestionable con su actividad en el endometrio.
Los procedimientos adicionales en FIV no forman un grupo homogéneo. El DGP-A con indicaciones específicas está justificado. El ERA en fracasos recurrentes puede ser razonable, datos mixtos. Los protocolos inmunológicos para síndrome antifosfolípido — sí; para 'células NK elevadas' sin criterios claros — cuestionable. El PRP — idea prometedora sin evidencia suficiente.