La aparición de una nueva pareja romántica en uno de los progenitores aparece sistemáticamente entre los tres momentos de transición más estresantes en las familias reestructuradas. No por sí misma, sino porque cambia el equilibrio establecido, introduce a una nueva persona en un sistema construido sin ella.
En la coparentalidad esta dinámica es especial. No hubo una relación romántica que terminó — no hay ningún 'traicionado'. Pero esto no lo hace más sencillo.
Un buen acuerdo de coparentalidad incluye una sección sobre nuevas parejas románticas. Preguntas a cubrir: ¿cuándo es apropiado presentar la nueva pareja al hijo? ¿Qué información comparten los coprogenitores? ¿Qué papel desempeña la nueva pareja en la vida del hijo?
Las investigaciones muestran que los niños aceptan mejor a la nueva pareja cuando la presentación es gradual, sin presión. Primer encuentro en un entorno neutro. Sin 'esta es tu nueva mamá/este es tu nuevo papá'. La nueva pareja no reemplaza al segundo coprogenitor.
Una nueva pareja romántica no es una amenaza para la coparentalidad ni su fin. Es una nueva variable que el sistema debe absorber. Los sistemas basados en comunicación abierta y acuerdos claros lo hacen mucho mejor.