En 1989, Dinamarca se convirtió en el primer país del mundo en legalizar las uniones entre personas del mismo sexo. Más de 35 años después, no existe ningún estándar europeo unificado para los progenitores del mismo sexo. Cada país resuelve la cuestión a su manera — con respuestas muy dispares.
Para una pareja del mismo sexo con un hijo, esto tiene consecuencias concretas: cruzar una frontera puede cambiar su situación jurídica. Un niño que tiene dos progenitores legales en un país puede encontrarse con solo uno en otro — o en un vacío legal.
Este artículo no es asesoramiento jurídico. Es un mapa de cómo funciona la legislación en doce países europeos clave, en torno a cuatro dimensiones: reconocimiento al nacer, adopción conjunta, donación de gametos y gestación subrogada.
Antes de la tabla, conviene entender qué hay detrás de cada categoría.
Cuando un progenitor tiene vínculo biológico con el hijo, la inscripción en el registro civil es sencilla. Pero ¿qué ocurre con el segundo progenitor? En algunos países, la pareja del mismo sexo es reconocida automáticamente como progenitor al nacer si la pareja está casada. En otros, hay que presentar una solicitud por separado. En otros, el único camino es la adopción formal.
Esta diferencia tiene consecuencias prácticas: en el período entre el nacimiento y la finalización de los trámites, el segundo progenitor no existe legalmente. Si en ese período ocurriera algo con el primer progenitor, el niño quedaría sin tutor legal.
Se trata del derecho de una pareja a adoptar un hijo juntos — en el país o en el extranjero — como pareja, no como persona individual. En algunos países, las parejas del mismo sexo pueden adoptar conjuntamente. En otros, solo uno de los miembros adopta como persona soltera, y el otro no obtiene ningún estatus parental.
Aquí importan dos cosas: si la donación de gametos es legalmente accesible para parejas del mismo sexo, y cómo se establece la filiación. Para las parejas de mujeres que usan semen de donante, la pregunta clave es si la coprogenitor es reconocida automáticamente. Para las parejas de hombres con donación de óvulos, se trata de cómo se establece legalmente la paternidad.
La categoría más compleja e irregular. La mayoría de los países de la UE la prohíben o la dejan completamente sin regular. Donde está permitida, generalmente es solo en su forma altruista. Y quién es la madre legal — la gestante o la madre de intención — se responde de manera distinta en cada país.
Detrás de estas tablas hay situaciones reales. Tres escenarios ilustran lo que las diferencias jurídicas significan verdaderamente sobre el terreno.
España legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en 2005 — entre los primeros países del mundo. Desde entonces, la filiación legal para parejas del mismo sexo es lo más parecida posible a la de las parejas heterosexuales. Ambas madres quedan inscritas en el registro civil automáticamente cuando se utiliza semen de donante en una clínica autorizada — sin trámites adicionales. La adopción conjunta está disponible. Los programas de donación de gametos están abiertos a parejas del mismo sexo.
La única laguna notable es la gestación subrogada. La subrogación comercial está prohibida. Las parejas que han recurrido a la subrogación en el extranjero — por ejemplo, en Ucrania o Grecia — se encuentran habitualmente con dificultades para inscribir al niño en España; los tribunales han rechazado sistemáticamente este tipo de contratos.
Alemania legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en 2017, pero el sistema jurídico no se ha adaptado del todo. El segundo progenitor en una pareja del mismo sexo — sea coprogenitora o coprogenitor — no obtiene el estatus parental automático al nacer. El único camino es la adopción del hijo del cónyuge: presentación de solicitud, revisión por parte de los servicios de protección a la infancia y decisión judicial.
El proceso puede durar entre varios meses y un año y medio. Durante ese tiempo, el segundo progenitor no tiene derecho a tomar decisiones médicas por el niño, no es su heredero legal y no puede sacarlo del país por sí solo. Una reforma destinada a corregir esto está en debate desde 2023, pero a principios de 2025 aún no se había aprobado.
El Reino Unido permite la gestación subrogada altruista y es uno de los pocos países europeos donde las parejas de hombres pueden convertirse en padres a través de una gestante. Pero «permitida» no significa «sencilla».
Según la legislación británica, la gestante es la madre legal del niño hasta que un tribunal disponga lo contrario. Los padres de intención deben solicitar una Parental Order — una resolución judicial específica que transfiere la filiación. Sin ella, no tienen estatus parental, aunque uno de ellos sea el padre biológico.
El proceso suele durar varios meses y requiere representación legal. La gestante debe dar su consentimiento después del parto — el consentimiento previo no tiene validez jurídica. Si cambia de opinión, la situación se vuelve extremadamente complicada.
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha señalado en reiteradas ocasiones que los Estados deben garantizar el reconocimiento jurídico de las relaciones paterno-filiales establecidas en el extranjero, en el interés superior del menor. Pero cómo se aplica ese principio es cosa de cada país.
Comprueba la legislación en tu país de residencia. Las leyes cambian. Lo que era válido hace tres años puede haber quedado obsoleto — en cualquier dirección.
Estar casados otorga más derechos en casi todas las jurisdicciones europeas. La unión civil y el matrimonio son jurídicamente distintos en muchos países.
Aclara el procedimiento para el segundo progenitor. Incluso donde se supone que todo es «automático», asegúrate de que así sea para tu método concreto de concepción.
Si vas a recurrir a subrogación en el extranjero, consulta con un abogado en tu país de residencia sobre cómo se reconocerá la filiación a tu regreso — antes de iniciar el proceso, no después.
La apostilla y la traducción certificada del acta de nacimiento son trámites estándar si el niño nace en otro país. Los requisitos documentales varían.
En 2023, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea resolvió que los Estados miembros de la UE están obligados a reconocer la filiación establecida en otro Estado miembro a efectos de la libre circulación. Es un paso importante — pero no una solución universal. Se aplica a situaciones concretas y no deroga el derecho nacional en materia de registro civil.
El camino legal hacia la filiación reconocida para parejas del mismo sexo varía significativamente entre países.
Una de las jurisdicciones más favorables en Europa. El matrimonio entre personas del mismo sexo es legal desde 2005. Ambos progenitores pueden ser registrados en el nacimiento. España también reconoce la filiación establecida en países con gestación subrogada legal, aunque esto requiere un proceso judicial.
Matrimonio entre personas del mismo sexo desde 2017, pero el marco de filiación tiene lagunas. El progenitor no biológico debe adoptar formalmente al hijo, aunque la pareja esté casada. El proceso de adopción suele durar 1-2 años. Alemania no reconoce la gestación subrogada.
Marco legal integral. Las parejas del mismo sexo pueden registrarse conjuntamente como progenitores en el nacimiento si ambos son ciudadanos neerlandeses. Los Países Bajos reconocen certificados de nacimiento extranjeros bajo ciertas condiciones.
El progenitor no biológico que sea cónyuge o pareja civil de la madre gestante es reconocido automáticamente. Para la gestación subrogada se requiere una orden parental mediante proceso judicial.
Matrimonio entre personas del mismo sexo desde 2013, pero es una de las jurisdicciones más restrictivas: el segundo progenitor debe adoptar al hijo incluso dentro del matrimonio. Francia no reconoce la gestación subrogada, aunque la jurisprudencia posterior a 2019 ha permitido gradualmente el reconocimiento bajo condiciones específicas.
En abril de 2023, el Tribunal de Justicia de la UE dictaminó que los estados miembros de la UE deben reconocer la libre circulación de un niño aunque no reconozcan la estructura familiar utilizada para crearlo. En la práctica: si un niño tiene un certificado de nacimiento de un estado miembro de la UE que nombra a dos progenitores del mismo sexo, todos los demás estados miembros deben permitirle circular libremente y expedirle un documento de identidad.
La sentencia se refiere a la libre circulación del niño, no al reconocimiento de la relación parental en sí. Un país puede seguir negándose a registrar al segundo progenitor en sus documentos, pero está obligado a permitir que el niño resida y viaje.
Obtenga asesoramiento jurídico en su país de residencia, no en el país donde se realizará el procedimiento. La pregunta que debe responder: ¿qué exigirá mi país después del nacimiento del hijo?
Si utiliza un donante conocido, solicite a un abogado de familia que redacte un acuerdo escrito antes de cualquier intento de concepción. El acuerdo debe abordar los derechos parentales, las obligaciones económicas y el grado de participación del donante en la vida del niño.
Si utiliza una gestante en el extranjero, asegúrese de comprender tanto los requisitos en el país de nacimiento como el proceso de reconocimiento en su país de residencia. Son dos cauces legales separados.
Conserve documentación de cada paso. Los tribunales de varios países han requerido prueba de parentesco genético, procedimientos médicos y acuerdos firmados, a veces años después del nacimiento.